JardinVerticalTamara.com

CEIP Antonio Machado, Un Colegio en Flor

José Ramón de la Rosa y Azul Jardines estaban destinados a conocerse y todo gracias a un pequeño reportaje que nos hizo Carolina Martín para Canal Sur sobre autoconsumo y huertos urbanos ecológicos. Su director lo conoció y supo moverse para tenernos en su proyecto de escuela pública.

Carolina: primer sumando

Paralelamente en el CEIP Antonio Machado, de Alcalá de Guadaira se había estado haciendo un pequeño experimento en el patio de infantil con un espacio destinado al huerto para poner en contacto a las más pequeñas y pequeños con la naturaleza, con varios docentes implicados, entre ellos Carlos Lechuga.

En la primera visita fueron Tamara Velasco García, del equipo de Azul Jardines y Teresa Cruz Navarro que en aquel momento estaban interviniendo conjuntamente en el CEIP Andalucía, en Sevilla con la tercera edición de Luces de Barrio restaurando su huerto, implantando un jardín en su perímetro y construyendo un hotel de insectos a que se bautizó como: “meteorito polinizante”.

Semillas de proyectos de educación medioambiental: segundo sumando

Del CEIP Antonio Machado, al equipo de Azul Jardines nos llamó la atención la cantidad de “tierra” patrimonio de este cole. Hay una tendencia actual, por desgracia, a hormigonar y cerrar alcorques que en su día fueron habitados por un árbol que daba sombra y cobijo a pájaros e insectos.

Su equipo directivo, con su proyecto educativo transformador y volcado completamente en la consecución de una escuela púbica de calidad para el alumnado de este barrio de Alcalá de Guadaira nos enamoró.

Amor y pasión por la educación: tercer sumando

Trabajamos e ideamos un pequeño proyecto en el cual de manera colaborativa con el Ampa, el barrio y la comunidad educativa en  general y, mediante talleres dirigidos por profesionales del sector, se restauraría y optimizaría la huerta, nivelándola, mejorando su suelo y construyendo unos bancales donde poder seguir con la experiencia hortícola, pero con técnicas íntegramente ecológicas, con la filosofía del ir sumando aprovecharíamos el larguísimo parterre para ajardinar el espacio y atraer a la fauna auxiliar con un hotel de insectos en la zona central inspirado en las vistas de un pájaro (o desde un avión): parcelas delimitadas por vallas y carreteras con distintos cultivos que serían representados por el carrizo, los restos de poda y el ladrillo, entre otros. Todo ello estaría apoyado en cuatro pilares que representarían a las actuales estaciones descompensadas debido al cambio climático.

En la primera visita fueron Tamara Velasco García, del equipo de Azul Jardines y Teresa Cruz Navarro que en aquel momento estaban interviniendo conjuntamente en el CEIP Andalucía, en Sevilla con la tercera edición de Luces de Barrio restaurando su huerto, implantando un jardín en su perímetro y construyendo un hotel de insectos a que se bautizó como: “meteorito polinizante”.

De este modo las niñas y niños verían lo que ve un pájaro, o un insecto desde el aire. Y al igual que los seres humanos modificamos el horizonte para la vida aérea… y para vida en general, las niñas y niños y toda la comunidad educativa irían viendo el poder transformador de los insectos en su particular paisaje.

La propia preparación del terreno sería nuestra aula de acercamiento a la naturaleza con los más pequeños y con toda la comunidad educativa.

Implicar al barrio, uno de nuestros principales objetivos, tanto del colegio como por parte de Azul Jardines. Fundamental que las madres y padres vieran, participaran, experimentaran y se implicaran en el trabajo y en los proyectos que el colegio elabora para sus hijas e hijos.

Su equipo directivo, con su proyecto educativo transformador y volcado completamente en la consecución de una escuela púbica de calidad para el alumnado de este barrio de Alcalá de Guadaira nos enamoró.

La comunidad educativa, el barrio en general acondicionaríamos el patio en el que habríamos de intervenir para que después, las más pequeñas y pequeños pudieran poner su parte de colaboración y tuvieran como resultado un espacio en el que desarrollar toda clase de estímulos, emociones y aprendizaje…

La comunidad educativa, el barrio en general acondicionaríamos el patio en el que habríamos de intervenir para que después, las más pequeñas y pequeños pudieran poner su parte de colaboración y tuvieran como resultado un espacio en el que desarrollar toda clase de estímulos, emociones y aprendizaje…

Fundación La Caixa y su apuesta por programas de educación ambiental: cuarto sumando

Una vez preparada el aula exterior, el bosque soñado por toda la comunidad educativa… Viene el aprender experimentando.

En la primera propuesta de taller: “Los Bichos”, tras presentarnos les explicamos brevemente en que consiste nuestro oficio, el de la Jardinería Ecológica, señalando que no sólo cuidamos de las plantas sino de toda la vida inherente al jardín: pájaros, insectos, lagartijas, los microorganismos e incluso somos responsables de que las personas y animales que también usan el jardín lo puedan hacer con total seguridad. Se les habla de lo importante que son, para el planeta y para la vida de las plantas: “los bichos” (los insectos) y a continuación les enseñamos fotos de insectos polinizadores y depredadores animándoles a colaborar en su cuidado para que vengan a vivir a su patio. Les damos polen fresco para que saboreen el alimento de los insectos polinizadores y también de algunas aves y mamíferos.

En este taller salimos al patio para que colaboren en la construcción de la casa para los bichos (el hotel de insectos) y cuya estructura tenemos previamente preparada, pero sin los distintos materiales (restos de poda, carrizo, ladrillo, corteza…) instalados. Por parejas les vamos dando estos materiales a las niñas y niños a la vez que les explicamos que insectos habitaran el ellos y les indicamos donde colocarlos.

En la segunda propuesta de taller: “Un huerto muy especial”, llevamos a las aulas plantas aromáticas y les explicamos que las plantas se comunican a través de la química. Les animamos “a hablar” con ellas y van experimentando los distintos olores de: la lavanda, el romero, el tomillo y de tres geranios aromáticos con olor a rosa, pino y cola. Se le habla de los usos medicinales y en un lenguaje sencillo y ameno se les habla de la “mágica” comunicación en la huerta y el jardín de las plantas entre sí y de estas con los insectos.

En este taller se sale en grupo a plantar en el huerto y el jardín y se les explica cómo hacer el hoyo de plantación, compactar la tierra con delicadeza alrededor de la plantita y por supuesto regar. Vamos plantando y asociando especies hortícolas y otras de floración que se ayuden entre sí en la huerta y el jardín y que atraigan la mayor biodiversidad posible, pero todo ello con las niñas y niños. La presencia de flores atrae inmediatamente abejas, mariposas y otros insectos que vamos ayudando a identificar.

En la tercera propuesta de taller de “Autoconsumo, arquitectura para la autosuficiencia” pretende fomentar, en los grupos de niñas y niños más mayores de quinto y sexto, la importancia de reciclar para cuidar del planeta construyendo una compostera con sus propias manos. En este taller inspirados por el proyecto “Autoproducción comestible” del arquitecto Carlos Vázquez Gardón y dirigido por la graduada en arquitectura Garazi Merodio Ayarza se explica que los arquitectos y arquitectas además de construir edificios también pueden diseñar muebles y otros muchos objetos útiles y/o artísticos. Partiendo de la idea y plasmándola luego en el plano se les anima a ejecutarla con unos materiales que llevamos ya preparados. Se les enseña el manejo del propio plano  por supuesto el uso de herramientas, siempre cuidando y protegiendo su cuerpo con: guantes, gafas de seguridad y mascarilla (para el momento del lijado) durante todas las tareas del proceso de construcción.

Raquel García Galera, licenciada en Bellas Artes les ayuda en la ejecución del diseño, explicando cómo definir las formas geométricas del dibujo y el uso de los colores con pinturas ecológicas.

Colaboración de la comunidad: quinto sumando

Aunque el proyecto se realizó en el patio de infantil, este colegio tiene muy claro que mezclar edades, espacios y compartir en el jardín puede traer magníficos resultados para peques y mayores.

0
    0
    Tu carrito
    Tu carrito está vacío